Ordenador de filas y trámites
Para el tiempo que se va en hacer la fila.
La espera no es solo tiempo. Es incertidumbre.
El vecino saca número en el tótem o por QR y sigue su turno en vivo en el teléfono. La oficina ve la fila entera en un panel.
Al llegar
Toque para sacar su número.
El número sale del tótem, impreso con un código QR. Una oficina pública atiende a quien no maneja un teléfono con soltura, y Diligencia se diseña para esa persona primero.
La segunda puerta es un cartel: con un QR basta para que la persona saque su número desde su propio teléfono al llegar, sin instalar nada y sin costo de equipo para la institución.
La espera
Sabe cuánto falta, en su propio celular.
El QR del ticket abre el turno en vivo, sin instalar nada. La persona ve cuántos hay antes que ella y puede salir de la sala: el teléfono le avisa cuando se acerca su turno.
Si ya no va a ir, lo dice con un toque y la fila avanza.
El llamado
Es su turno.
El número aparece en la pantalla de la sala, con voz o con un aviso sonoro, y al mismo tiempo en el teléfono de quien espera afuera, que vibra. El llamado llega a donde esté la persona.
El mesón
Llama con un toque.
Un puesto de trabajo pensado para el ritmo de un mesón, no para un formulario. El funcionario ve su fila y llama con un toque; si el trámite es de otra fila, deriva y la persona conserva su número.
Cada atención y cada pausa quedan registradas, sin formularios.
La oficina
La oficina, en vivo.
El Centro de Mandos muestra las filas, los módulos y la espera de la sede mientras ocurren. La jefatura ve la oficina en vivo, se entera antes del reclamo y decide cuántos módulos abrir y a qué hora reforzar.
Información para decidir, no solo para archivar.
No es una fila con número. Es una oficina que cuida la espera.
Es 100% web: el celular, el computador, el tótem y la pantalla de la sala abren una dirección.